Ella estaba destrozada,
y aun así, era jodida mente perfecta
Era toda la poesía que se podría escribir,
el verso más bonito,
los ojos más sinceros que nunca han nacido.
Es la cintura más descontrolada que habías visto.
La que domaba los leones de Civiles
y la que sabía cómo se salía de Roma.
La que soñaba despierta
y vivía soñando.
Ella era la de las piernas infinitas
y las curvas sin sentido.
El rayo de sol de una tarde de domingo.
La que tiene el corazón más salvaje del campo,
la mejor arte del museo del Prado.
La que cantaba a pleno pulmón extremo duro sin importarle nada más.
Ella, la que baila con el roce de tus labios entre sus muslos.
Ella, la que nunca vas a poder sacarte de la cabeza.
Ella es de esas chicas que son veneno
y antídoto a la vez, a quien quiere cura
y a quien quiere mata. imposibles de olvidar,
imposible de verlas con otro y yo dejándola escapar ...
Ella era jodida mente perfecta, y su único defecto, era yo.
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